Construir un equipo de alto rendimiento
Personalmente creo que no hay emprendedor de éxito sin un buen equipo detrás. Armar un buen equipo es una labor necesaria para aquellos emprendedores que quieran llevar su negocio a un nivel más alto, y al mismo tiempo tener el soporte adecuado para que el negocio pueda operar sin su constante supervisión.
En los cursos que he atendido el pasado año he podido apreciar la diferencia entre la definición de grupo de trabajo y equipo. Construir un equipo desde un grupo de personas que trabajan juntas es una tarea que empieza de arriba, con el directivo de la empresa.
En principio, el emprendedor debe ser capaz de demostrar que confía en las personas y que él mismo es una persona de confiar, que es una persona positiva y con buenos propósitos, y que utiliza los errores para aprender (sin crucificar a nadie), automáticamente se creará un ambiente de trabajo positivo donde las personas podrán dar lo mejor de sí mismo.
Si lo anterior está de acuerdo con vuestro estilo de gestión tenéis la habilidad principal para crear un equipo de excelencia, os invito a seguir leyendo para conocer las teorías y estudios más aceptados sobre este tópico.
La investigación formal sobre la productividad empezó en 1927 con el experimento Hawthorne, que concluyó en 1932 con el resultado que un grupo de trabajadores puede auto organizarse y desarrollar sus propias normas de una forma impredecible, debido a la interacción de muchas variables.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el psicólogo Kurt Lewin diseñó un experimento controlado para testear el efecto de diferentes estilos de gestión (autoritario, laissez-faire, democrático) sobre el comportamiento del grupo. El resultado fue que el estilo generaba diferente culturas de grupo, independientemente de las características de sus miembros.
Los líderes autoritarios, que le ponían énfasis al orden, obtenían más productividad en el corto plazo, siempre que los procedimientos fuesen repetitivos y los resultados los mismos.
En cambio, los líderes democráticos obtenían una menor productividad frente a los autoritarios, pero la moral y la unión entre los miembros del equipo era mucho más alto, y más importante, en este grupo había mucha más creatividad.
Sin embargo, la teoría más influyente sobre el desarrollo y progresión de los grupos fue desarrollada por Bruce Tuckerman en 1965, y sigue siendo válida al día de hoy a pesar de los 45 años de vida. El modelo que Tuckerman presentó explicaba que en cuanto el equipo desenvuelva madurez y habilidades, las relaciones que se establecen entre los miembros se desarrollan hasta el punto de alcanzar confianza e interdependencia.
Los pasos para la progresión del grupo son:
1) Constitución (Forming)
Esta es una fase de orientación de los miembros, donde hay un alta dependencia al líder y los roles de cada miembro son pocos claros. El estilo del líder tiene que ser más directivo en esta fase inicial.
2) Agitación (Storming)
La segunda etapa es de conflicto. Los miembros empiezan a conocerse mejor estableciendo relaciones dentro del equipo mismo, llegando a un compromiso para poder progresar. El líder tiene un rol de moderador.
3) Estabilización (Norming)
Esta es una etapa de estructuración. Los roles de cada miembro son claros y aceptados, hay unión y se consigue llegar a soluciones discutiendo en el equipo mismo. El líder es un facilitador.
4) Rendimiento (Performing)
Esta es una fase de trabajo, donde el líder se ocupa de delegar tareas y los miembros del equipo en como terminar las tareas en los tiempos acordados. Si surgen desacuerdos entre los miembros se solucionan positivamente sin la intervención del líder.
El libro 6 hábitos de los equipos altamente efectivos de Stephen E. Kohn y Vincent D. O’Connell, presenta una serie de ejercicios que se pueden utilizar para mejorar el rendimiento del equipo. El libro se enfoca en la eficiencia más que en los errores y se basa en las siguientes fases:

Para quien esté interesado a expandir el conocimiento presentado en el grafico arriba os dejo la referencia del libro en la sección de bibliografía del blog, para que desarrollen su propia metodología.
¡Os deseo suerte!
