Informática en la docta
Creamos XP Design en el 2004, con la finalidad de ofrecer servicios de consultoría informática a pequeñas empresas localizadas en la ciudad de Bolonia, ubicada en el norte de Italia. Ofrecíamos diseño de sitios web y diseño de arquitectura informática para empresas pequeñas, ya que estas precisamente por su tamaño no recibían un servicio adecuado a sus necesidades de parte de los grandes proveedores informáticos de la región, quienes trabajaban solo con grandes clientes prestándole poca atención a las pymes.
La idea de negocio surgió casi naturalmente influenciada por nuestra estadía en Londres, donde hay miles de empresas informáticas dedicadas a cubrir las necesidades de todo tipo de clientes, desde los más grandes hasta lo más pequeños, ofreciendo soluciones basadas en sus necesidades reales de acuerdo al tipo de empresa y el tamaño.
Sally casi bromeando me dijo que teníamos que hacer algo al respeto y posicionarnos como una empresa informática para pymes, y teniendo la experiencia de WebHouseNET en Londres vi la oportunidad de utilizar nuestras habilidades, y así decidimos emprender nuevamente. En menos de dos semanas diseñamos y pusimos online el sitio web que tenía como objetivo ser informativo, porque sabíamos que el medio de comunicación más utilizado en Italia era el teléfono, conjuntamente lanzamos una pequeña campaña de publicidad, publicamos un par de avisos en un periódico local, posters en tiendas locales ofreciendo una descuento por un servicio determinado, y realizamos una campaña de telemarketing.
Después de tres meses de operación el resultado obtenido no solo era cero clientes sino cero contactos. Habiendo saltado la fase de estudio y la planificación de nuestro modelo de negocio era normal este resultado para una nueva empresa. En pocas palabras dimos por sentado que nuestras habilidades y experiencia profesional habrían tenido una buena acogida, subestimando a nuestros clientes potenciales y sus preferencias en cuanto a la manera de comunicarse y hacer negocios.
En esta primera fase, XP Design nos enseño la importancia de conocer a nuestros clientes haciendo un estudio de mercado, y de preparar un plan de negocio antes de tirarse al agua. Ahora ambas herramientas nos acompañan cada vez que empezamos un nuevo emprendimiento, ese es el beneficio de equivocarse: aprender. Y aunque estas herramientas no garantizan el éxito empresarial, sí minimizan los márgenes de error en las acciones que tomemos. Creo que pasamos por alto el estudio de mercado y el plan de empresa porque ofrecíamos lo que sabíamos hacer y pensamos que eso era suficiente gracias a nuestro entusiasmo de siempre. Sin embargo no siempre lo que sabes hacer es lo que el mercado necesita, y ser nuevos residentes en la ciudad era una desventaja, a pesar de la experiencia ganada en un entorno tan competitivo como el londinense.
La estrategia que dio un empujón a las ventas fue casi obvia pero se hizo esperar siendo una ciudad pequeña: un día hablando con un amigo nos comentó que un emprendedor amigo suyo necesitaba un sitio web, y Sally logro vender los servicios de mantenimiento de redes a una pyme que iniciaba sus operaciones gracias a un contacto con una persona bastante influyente en la ciudad. Fue entonces que nos dimos cuenta que el networking en la forma más tradicional era lo que mejor funcionaba en Bolonia. Nosotros viniendo de un ambiente muy tecnológico donde la comunicación más común era vía email nos adaptamos a la forma de hacer negocios de la ciudad y usamos la recomendación personal para conseguir clientes. A pesar de que Facebook y LinkedIn ya existían, en esta pequeña ciudad la manera de relacionarse era prácticamente offline.
Así que para ofrecer nuestros servicios íbamos a cuantos eventos podíamos y hablábamos con el mayor número de personas posible para transmitir nuestra visión y posiblemente lograr una reunión donde enseñar nuestros trabajos, que para nuestra sorpresa no era algo esencial, bastaba tener un buen contacto. Las actividades de relaciones públicas tomaban más tiempo que el trabajo de consultores o diseñadores, pero dio resultados, y de hecho en dos años de operaciones obtuvimos un solo cliente por telemarketing mientras que el restante se consiguió a través de contactos. En un mercado tan pequeño donde casi todos los actores se conocen los medios online no nos sirvieron, lo cual fue bastante peculiar ya que ofrecíamos presencia online entre otros servicios informáticos.
A parte de los desastrosos primeros meses, la empresa se mantuvo operativa dos años gracias a nuestro esfuerzo de networking y conseguimos un retorno de la inversión en 6 meses logrando un ingreso mensual bastante superior a lo que hubiéramos conseguido trabajando para alguien.
Durante éste emprendimiento aprendimos un par de lecciones:
1) No subestime el mercado local y como funciona.
2) Realiza un estudio de mercado. Como mencionado anteriormente, por un lado te permitirá conocer más sobre tu emprendimiento y por el otro te reducirá el margen de error.
La experiencia de XP Design además me empujó a investigar ulteriormente sobre el arte del emprender. Incluso me beneficié con los conocimientos de marketing de Sally y de sus experiencias anteriores como emprendedora, por lo cual pude profundizar en temas que hasta aquel entonces me parecían distantes a mi rol de emprendedor.
Compartir nuestras experiencias en Objetivo Negocio nos ayuda a aprender de los errores cometidos de manera más consciente, y además espero que les ayude a vosotros a estar contacto con emprendedores que se esfuerzan cada día por llevar su proyecto empresarial adelante. A veces solo se escuchan las historias de éxito, pero hay muchos fracasos antes de llegar ahí y eso es bueno saberlo.
Así que si quieres compartir tu experiencia emprendedora envíanos un email y publicaremos tu historia en un artículo.






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